Día internacional de la preservación de los bosques tropicales
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¿Por qué se conmemora el Día Internacional de la Preservación de los Bosques Tropicales?
Cada 26 de junio se conmemora el Día Internacional de la Preservación de los Bosques
Tropicales, una iniciativa impulsada en 1999 por el Programa de las Naciones Unidas para
el Medio Ambiente (PNUMA), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la
UNESCO, con el fin de promover la conservación y el manejo sostenible de estos
ecosistemas.
Más de dos décadas después, esta fecha sigue vigente porque los bosques tropicales
albergan gran parte de la biodiversidad del planeta, ayudan a regular el clima y a mantener el ciclo del agua. Su conservación también forma parte de compromisos internacionales como los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas (2021-2030) y la meta 30×30, que busca conservar al menos el 30 % de las áreas terrestres y marinas para 2030.

¿Por qué son tan importantes los bosques tropicales?
Aunque cubren alrededor del 6 % de la superficie terrestre, los bosques tropicales albergan más de la mitad de las especies conocidas de plantas y animales. En una sola hectárea pueden crecer cientos de especies de árboles, además de miles de plantas, hongos, insectos, aves, mamíferos, reptiles y anfibios. Esta diversidad sostiene procesos como la polinización, la dispersión de semillas y el reciclaje de nutrientes, de los que dependen la regeneración de los bosques, la producción de alimentos y el funcionamiento de otros ecosistemas.
Su importancia, sin embargo, va mucho más allá de la biodiversidad. Aunque muchas
personas viven lejos de ellos, todos dependemos de los servicios que ofrecen. Los bosques tropicales producen y purifican agua, favorecen la formación de lluvias, almacenan carbono, ayudan a regular el clima y proporcionan alimentos, medicinas, fibras y materias primas que forman parte de nuestra vida cotidiana.
Un ejemplo ampliamente conocido es la Amazonia, el bosque tropical más grande del
planeta, cuya influencia se refleja en el clima y en el ciclo del agua de gran parte del
mundo. En México, la Selva Maya, compartida con Guatemala y Belice, es el segundo
bosque tropical continuo más grande de América y alberga ecosistemas como la Selva
Lacandona. Conservar estos bosques significa mantener procesos naturales de los que
dependemos y preservar la identidad cultural y el patrimonio biocultural de los pueblos y
comunidades indígenas que han habitado estos territorios durante generaciones.
¿Cuál es la situación de los bosques tropicales en México?
México alberga algunos de los bosques tropicales con mayor diversidad biológica de
América del Norte, principalmente en Chiapas, Campeche, Quintana Roo, Tabasco,
Veracruz y Oaxaca. En ellos habitan especies como el jaguar, el tapir centroamericano, los monos araña y aullador, la guacamaya roja y miles de plantas, hongos, insectos y otros vertebrados. Sin embargo, la reducción y fragmentación de estos ecosistemas han
incrementado desafíos como la pérdida de hábitat, los conflictos entre personas y fauna
silvestre, la propagación de enfermedades que afectan tanto a la vida silvestre como a las personas y eventos recientes de mortalidad masiva de primates registrados en el sureste de México.
Originalmente, estos ecosistemas cubrían cerca del 9.2 % del territorio nacional;
actualmente ocupan alrededor del 4.7 %, debido principalmente al cambio de uso del suelo para actividades agrícolas y ganaderas, al crecimiento de los asentamientos humanos y al desarrollo de infraestructura. En estados como Veracruz y Tabasco, gran parte de las selvas fue reemplazada por pastizales destinados a la ganadería. Las áreas mejor conservadas se encuentran principalmente en sitios como la Reserva de la Biosfera Montes Azules, en Chiapas, y la Reserva de la Biosfera Calakmul, en Campeche. Aun así, estos bosques continúan enfrentando presiones derivadas del cambio de uso del suelo, la expansión agroindustrial, algunos desarrollos turísticos y los efectos del cambio climático.
¿Qué podemos hacer?
La conservación de los bosques tropicales requiere acciones que van desde la restauración de áreas degradadas y el manejo sostenible del territorio hasta la generación de información científica que apoye la toma de decisiones. También implica fortalecer la educación ambiental y promover políticas públicas que permitan conservar estos ecosistemas junto con el desarrollo de las comunidades que dependen de ellos.
Cada 26 de junio es una oportunidad para recordar que conservar los bosques tropicales no significa únicamente proteger especies o paisajes. También implica mantener el agua que consumimos, los procesos ecológicos que sostienen la producción de alimentos, la regulación del clima y el patrimonio natural y cultural que forma parte de la identidad de muchas comunidades.
En CCBIO promovemos la formación de profesionales en monitoreo ambiental,
restauración ecológica, conservación de la biodiversidad y gestión territorial, convencido de que la educación y la ciencia son herramientas para comprender estos ecosistemas y contribuir a su conservación y a su uso sostenible.
Escrito por: Dra. en C. Fabiola De la Cruz Burelo
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gracias, me sirve para mi tarea. Profesora Marisa muy interesante el tema