Peste en Siberia: una muerte, cuarentena y muchas preguntas

Se han implementado medidas de cuarentena en varios hospitales del este de Rusia ante la incertidumbre sobre la muerte de Darya Shipilova. Aún no está claro cómo enfermó. Informes no confirmados en medios rusos sugieren que Shipilova pudo haberse infectado tras un percance en el laboratorio. Las autoridades no han confirmado públicamente esta versión.

¿Y el supuesto accidente de laboratorio?
Circula una versión según la cual la trabajadora habría roto un tubo que contenía Yersinia pestis alrededor del 25 de septiembre, se habría infectado y posteriormente habría desarrollado peste neumónica. Sin embargo, esa versión no ha sido demostrada. Reuters señala explícitamente que no existe evidencia pública que respalde esa teoría y que las autoridades rusas han negado que exista una relación entre la enfermedad y el trabajo de la mujer. Además, DW Verifica investigó específicamente la afirmación del supuesto accidente y concluyó que no existen pruebas independientes de una fuga de Y. pestis en el instituto.
Los medios locales informaron que el instituto fue puesto en cuarentena y que el personal se vio obligado a dormir en el suelo y en sillas. "Han estado aislando a todos desde el viernes; son más de 60 personas", declaró un familiar, Roman, al portal de noticias Siberia.Realities. Según indicó, se permitió a los familiares dejar comida en un punto de control mientras se realizaban las pruebas dentro del edificio. Se han impuesto restricciones de cuarentena similares en varios otros hospitales de la ciudad y sus alrededores.
Altos funcionarios rusos han aumentado la inquietud pública al enviar mensajes contradictorios. Alexey Tsydenov, jefe de la región de Buriatia, vecina de Irkutsk, escribió inicialmente que Shipilova había muerto de peste, antes de editar su publicación para decir que "posiblemente" había muerto a causa de la enfermedad.
Rospotrebnadzor, el organismo de control sanitario de Rusia, declaró que Shipilova falleció a causa de una neumonía de etiología desconocida. Insistió en que las pruebas no detectaron microorganismos relacionados con su trabajo y describió la situación sanitaria y epidemiológica de la zona como estable.
Las autoridades de la cercana ciudad de Baikalsk instaron brevemente a los residentes a evitar viajar a Shelekhov y los asentamientos circundantes tras recibir información no oficial sobre un posible brote de peste. Posteriormente, eliminaron la publicación de las redes sociales. “No se aprecian cambios evidentes en la vida cotidiana en las calles, pero la gente está preocupada y ansiosa. Los lugareños están enfadados porque no les informan de nada”, declaró Elena Trifonova, periodista de People of Baikal , un medio de comunicación ruso en el exilio especializado en Siberia.
A pesar de la falta de un diagnóstico confirmado, parece que se han implementado medidas de precaución en toda la región. La emisora Radio Free Europe/Radio Liberty, informó el lunes que varios hospitales en Irkutsk habían sido puestos en cuarentena. El medio confirmó que el personal del lugar de trabajo de Shipilova, el Instituto de Investigación contra la Peste de Irkutsk para Siberia y el Lejano Oriente, había permanecido retenido dentro del instituto desde el 2 de octubre.
La muerte de Shipolova ha motivado la intervención de altos funcionarios federales de salud. Anna Popova, directora de Rospotrebnadzor y jefa de sanidad pública del país, viajó a Irkutsk el viernes. Asistió a una reunión de emergencia de la comisión regional de sanidad y lucha contra las epidemias por lo que los funcionarios calificaron como un caso sospechoso de una "infección particularmente peligrosa".
Igor Kobzev, gobernador de la región de Irkutsk, instó a los residentes a mantener la calma tras reunirse con Popova para coordinar la respuesta. «Todos los contactos identificados han sido puestos bajo observación médica. Hasta la fecha, ninguno presenta síntomas y las pruebas de laboratorio han dado negativo», escribió en Telegram. Kobzev no hizo referencia a los informes que indicaban que un trabajador del laboratorio había fallecido.
La peste sigue siendo endémica en algunas zonas de Siberia y el extremo oriente ruso, donde la bacteria persiste de forma natural entre los roedores salvajes y sus pulgas.Pero los casos en humanos en Rusia son raros. Antes del presunto caso de Irkutsk, la última infección humana registrada en el país fue en 2016, cuando un niño de 10 años en la República de Altai, en Siberia, contrajo la peste después de ayudar a descuartizar una marmota.
«Este caso parece un raro accidente de laboratorio y es poco probable que tenga mayores repercusiones», declaró el profesor Ian Jones, catedrático de virología de la Universidad de Reading, en el Reino Unido. «Si bien es cierto que la peste neumónica es directamente transmisible, se conoce la identidad de los contactos del caso primario y se les puede tratar si presentan algún síntoma de infección». Añadió: “La peste tiene una larga historia y todavía está presente en muchas partes del mundo, incluida Rusia, pero las condiciones de vida asociadas con la peste que se propagó en el pasado ya no son comunes, hay antibióticos disponibles y, por lo tanto, su potencial es limitado”.
Tomado de: Deutsche Welle
Fuente: The Guardian



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