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Se ha descubierto que las bacterias del tracto urinario pueden producir testosterona

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CCBIO
hace 3 horas
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Se sabe desde hace tiempo que el cáncer de próstata utiliza hormonas androgénicas, en particular la testosterona, para progresar. Durante las últimas décadas, los tratamientos han incluido métodos para reducir la testosterona con el fin de ralentizar o inhibir la progresión del cáncer. Si bien la ausencia de testosterona ha contribuido significativamente a controlar la progresión de la enfermedad, el cáncer aún progresa en algunos pacientes. Recientemente, los científicos han descubierto una bacteria que participa en la síntesis de testosterona y que podría impulsar el cáncer incluso con los tratamientos tradicionales que inhiben la producción de esta hormona en los testículos. Más concretamente, identificaron una bacteria en el tracto urinario que convierte un esteroide llamado dehidroepiandrosterona (DHEA) en testosterona. Este hallazgo no implica que la bacteria cause cáncer de próstata, ni demuestra que la testosterona producida por las bacterias llegue a los tumores o altere el curso de la enfermedad. Sin embargo, sí revela una vía microbiana previamente desconocida hacia una hormona fundamental para la biología de la próstata, lo que plantea nuevas preguntas sobre si los microorganismos que viven cerca de la próstata podrían contribuir a moldear su entorno químico.


Ilustración médica del riñón y vejiga, con próstata inflamada y bacterias ampliadas; una molécula apunta a su tratamiento.

El artículo, publicado en Nature Communications por el Dr. Jason M. Ridlon y otros, destaca un mecanismo alternativo para la producción de testosterona. El informe subraya que las bacterias podrían contribuir a la configuración del entorno prostático e influir en las funciones biológicas. Los científicos concluyen que estas bacterias producen testosterona y que la producción de esta hormona debe evaluarse en relación con el cáncer de próstata. Sin embargo, los autores aclaran que estas bacterias no causan ni influyen en el cáncer de próstata. En el tracto urinario, la orina se consideraba estéril; sin embargo, los investigadores han descubierto que contiene microorganismos propios. El microbioma urinario es un término reciente y la comprensión de los microorganismos implicados varía entre pacientes. Hasta ahora, se desconocía la función de estas bacterias. 


Ridlon y su equipo aislaron bacterias de muestras de orina masculina. Estos hombres eran sospechosos de padecer cáncer de próstata y se les realizaron biopsias para su diagnóstico. Mediante un método de cribado rápido conocido como ensayo HSDH (Human Sterolbiome Discovery High-throughput), los investigadores identificaron Actinobaculum massiliense, que convierte el precursor de andrógenos (DHEA) en testosterona. La DHEA es un esteroide que se produce de forma natural y se utiliza para generar hormonas más potentes. El microbioma urinario es un modelo para investigar los diferentes genes y enzimas responsables de la salud y el bienestar del sistema urinario. 


Una investigación más exhaustiva reveló que dos genes, dirA y dirB, son responsables de este proceso. Estos genes codifican la enzima DHEA, que produce testosterona directamente. El equipo analizó la reacción química mediante modelado de proteínas basado en inteligencia artificial para observar las reacciones catalíticas. Comprender el papel que desempeñan dirA y dirB en la síntesis química de la testosterona permite a los investigadores determinar si están asociados con diferencias en los niveles hormonales, la salud de la próstata o la respuesta al tratamiento en pacientes con cáncer. 


Ridlon y su equipo han descubierto una bacteria que sintetiza testosterona en el tracto urinario. El siguiente paso es comprender su relevancia fisiológica en los pacientes. Con un mejor conocimiento de las enzimas bacterianas y el proceso químico, los investigadores pueden utilizar el metabolismo microbiano para obtener perfiles de esteroides y mejorar las pruebas diagnósticas. En definitiva, este trabajo tiene importantes implicaciones para la investigación sobre la próstata y puede mejorar la atención al paciente mediante pruebas más eficaces y la optimización de las terapias actuales. 


Tomado de: News Medical


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